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Escrito-por-Lucía-Etxebarria
¿TODAS PUTAS?
Remitido por Miguel
Angel Martín
Parece que en época de
elecciones vale todo... Hasta alentar la censura
Eso sí, hay que
reconocer que las declaraciones del Migoya son de traca:
"Una apología de la violación, pero desde el punto de
vista del personaje, que por suerte no soy yo"; "Yo no
tengo esa ansiedad por demostrar lo buena persona que
soy, sino sólo por ser buen escritor. Y los mejores
escritores suelen ser unos hijos de puta"; "Yo ya le
comenté en broma que la iban a denunciar", etc., etc.
PUBLICADO EN LA
SECCION SOCIEDAD DEL DIARIO "EL PAIS"
"La directora del
Instituto de la Mujer edita una obra con una apología de
la violación."
El libro se titula
'Todas putas' y está escrito por Hernán Migoya, que se
declara misógino.
La directora del
Instituto de la Mujer, Miriam Tey, ha publicado en una
editorial de su propiedad un libro, titulado "Todas
putas" y escrito por Hernán Migoya, que supone toda una
apología de la violación, según cuenta hoy el diario "La
Vanguardia". "Ahora que los negros son buenos y los
maricones unos seres muy simpáticos, a ver si la
sociedad decide de una vez que no todos los violadores
somos mala gente", dice uno de los cuentos.
Así empieza el relato
"El violador", primero del volumen "Todas putas", que
supone el debut narrativo de Hernán Migoya (Ponferrada,
1971). En general, todo el libro está escrito con un
marcado tono misógino y, además de este cuento, contiene
otro titulado "Porno del bueno", en el que un adulto va
a buscar a una niña a la escuela para después violarla
mientras, entre lágrimas, le pide: "No se lo digas a
mamá, mi vida".
El libro, con pie de
imprenta de marzo del 2003, está publicado por El Cobre
Ediciones, editorial de la que es propietaria, junto a
otros socios, Míriam Tey, nombrada directora del
Instituto de la Mujer el pasado 7 de marzo. Migoya
reconoce a este diario: "Soy misógino y estoy orgulloso
de ello. Es algo muy sano". El escritor admite que
"Todas putas "es "políticamente incorrecto" y añade que
le sale "esa vena" en todas sus obras, "ya sean cuentos,
cómics o cortometrajes". Según el escritor, "el libro
fue un encargo personal de Míriam Tey", que leyó en
Internet el relato "El violador", "le encantó" y se puso
en contacto con él para decirle: "Quiero un libro entero
así". "Yo ya le comenté en broma que la iban a
denunciar", indica Migoya.
"No es para tanto"
Migoya admite que su
cuento es: "Una apología de la violación, pero desde el
punto de vista del personaje, que por suerte no soy yo.
Es un relato satírico sobre un violador que quiere que
se reconozcan sus derechos. Todo el libro, de hecho,
trata sobre los monstruos que tenemos dentro.
Intento entender si
queda algo que yo pueda tener en común con ellos. Hablo
de seres con baja autoestima y muy necesitados de
cariño". El personaje narrador de Migoya critica que las
mujeres "hacen creer a todo el mundo que
no hay cosa peor que una violación. Y, entre nosotros,yo
que he violado a muchas mujeres, déjenme decirles algo:
no es para tanto". El relato finaliza de una manera que
enlaza con el título del libro: "Eso sí, las mujeres son
todas unas putas.
Seguro que ustedes lo
han pensado también alguna vez, ¿verdad? ¿Lo ven?
Entonces estamos todos de acuerdo".
En otro de los cuentos,
no apto para mentes sensibles, el narrador explica cómo
penetra a una niña a la que ha ido a buscar a la
escuela. Migoya admite que incluso sus amigos "se han
sentido muy ofendidos con este libro", pero argumenta
que "en este país los escritores suelen ser muy
políticamente correctos y todos pierden el culo por
declararse en contra de la guerra y el chapapote. Yo no
tengo esa ansiedad por demostrar lo buena persona que
soy, sino sólo por ser buen escritor. Y los mejores
escritores suelen ser unos hijos de puta".
"Cada lector lee el
libro a su manera. Para mí, es peor la mediocridad que
la maldad. Prefiero a una persona malvada pero
brillante, porque a mí una persona buena, gris y
mediocre no me transmite nada. Por desgracia, estamos en
una sociedad que premia el ser cordero, lo gris, el
estar con la masa", dice Migoya. En "La Vanguardia",
Míriam Tey afirma que "el libro tiene un giro irónico" a
través del cual debe leerse, aunque declina realizar más
comentarios. La responsable socialista del área de
mujer, Micaela Navarro, ya ha pedido la dimisión de Tey.
Respuesta de Lucía
Etxebarria:
Miguel Angel:
Uno: Te has
olvidado otra perla de este chico "soy misógino y a
mucha honra". Esto no lo dice un taxista de sesenta años
que luchó en la División Azul ni Gil y Gil, sino un
chico presuntamente moderno, culto y enrollao que aún no
ha cumplido los treinta.
Dos: Yo compraba
"El Víbora" en su día y tenía una bonita colección de
ejemplares (que vendí en su día, otro día distinto). Me
reconocerás, como dibujante de cómics que eres, que "El
Víbora" ha perdido en calidad y en coherencia, y que,
entre sus muchos fallos, está el de haber dejado de ser
una revista de cómics para convertirse en una revista
porno softcore para
adolescentes frustrados granujientos, sin gracia ni
calidad ningunas,precisamente gracias a tipos como
Migoya, misógino reconocido que evidentemente publica
para misóginos.
Tres: Si al
Migoya le da por escribir chorradas, es su puto
problema. Si quiere creerse " un buen escritor", pues
mira, a cada cual con sus delirios. Si quiere decir una
imbecilidad tal como que los escritores tiene que ser
unos hijos de puta pues, qué quieres que te diga, ser
imbécil no es delito, pero sí es peligroso. Porque
asimilar "buena persona" a "gris y mediocre" no es solo
una estupidez, sino además una cobardía. Y no entiendo
que a alguien le moleste tanto que los demás se declaren
en contra de la guerra y el chapapote. A no ser que esté
con los pro guerra y los que opinan que lo del chapapote
ya está resuelto. Que todo podría ser, teniendo en
cuenta que su editora es, según dicen. amiga personal de
Aznar, y que Migoya viene de Ponferrada, ese sitio donde
el alcalde acosa a sus concejalas con el
beneplácito y aprobación de su partido. Y es que si la
violación está bien y mola ¿ va a ser reprobable el
acoso?
Cuatro: YO NO
OPINO QUE EL LIBRO DEBA RETIRARSE DEL MERCADO, porque,
tienes razón, eso sería censura, y si vivimos en una
democracia debemos escuchar todas las voces por mucho
que nos disgusten, incluidas las de Hernán Migoya, Jesús
Gil y Gil y Marta la de Gran Hermano. Pero lo que es
inaceptable es que su libro lo publique la directora del
Instituto de la Mujer. Es como si te enteras de que yo,
que voy por la vida de feminista, luego tengo una
empresa en la que pago menos a las mujeres que a los
hombres. Y lo que ya clama al cielo más es que encima el
libro sea un encargo de la misma señora, que debió
pensar que se forraba haciendo un Mañas 2 (porque las
perlitas del Migoya serán de oligofrénico, pero son muy
comerciales, y eso lo sabe cualquiera con dos dedos de
cabeza que trabaje en este negocio).
He leido en internet
extractos del libro y, qué te voy a contar, quizá es que
yo no sea muy lista no le encuentro por ningún lado, el
" giro irónico" del que habla la editora. Y yo no soy
una feminista radical, que a mí, sin ir más lejos, tus
comics me gustan con locura pero lo tuyo tiene calidad y
doble lectura. y lo del Migoya es tan plano como el
encefalograma de su editora. Dejando al margen la
dudosísima ética de compaginar un cargo público con una
actividad privada que requiere 24 horas de dedicación
diaria (que ser editora no es precisamente un trabajo a
tiempo parcial). Osea que, como mujer, espero que la Tey
dimita porque si no, entre ésta de directora del
Instituto de la Mujer y la Botella de Concejala de
Asuntos Sociales, mejor me vuelvo a dar a las drogas y a
la bebida, y me ha costado mucho dejarlas.
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