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"Final Feliz" es una ópera prima en muchos sentidos. Es la
ópera prima de Rayco, indómito dibujante de un
perfeccionismo rayante en la paranoia, y es la ópera prima
de un guionista paranoico, Hernán Migoya, libre por
vez primera de compromisos formales y voluntariado en las
filas de los géneros narrativos. "Final Feliz" es una obra
sobre el amor, casi una búsqueda obsesivo-compulsiva del
amor, que es decir de un final feliz, que es decir de la
inmortalidad, que es decir de dos amantes y un horizonte,
que es decir de un no ser responsable del sentir. "Final Feliz" es un salto suicida al lenguaje de la
historieta y del amor como leitmotif vital. Al lector atañe
decir si "Final Feliz" acaba bien. |